Documento político aprobado por la mayoría (342 votos a favor de 646) de la platea congresual
martedì 21 ottobre 2008
27
de Julio del 2008 – Chianciano Terme (SI)
VOLVEMOS
A EMPEZAR: UN GIRO A LA IZQUIERDA
El Congreso considera concluida
y superada la
fase caracterizada por la colaboración orgánica con el Partido Democrático - PD
en la experiencia fracasada de gobierno de la Unione, de la presentación a las elecciones de la lista de La Sinistra l’Arcobaleno (Izquierda Arco
Iris) y de la equivocada gestión de la mayoría de la dirigencia del partido.
El Congreso tiene en cuenta que ninguna de las mociones
presentada a lo largo del VII Congreso
nacional del PRC ha sido aprobada.
Considera necesario y prioritario un fuerte
relanzamiento cultural, político y organizativo del Partido de la Refundación
Comunista.
Rechaza la propuesta de la
Constituyente de
izquierda y cualquier hipótesis de superación o confluencia del PRC en otra
formación política. Con esta premisa, el tema de la unidad de la izquierda
queda como contexto abierto de
investigación y experimentación,.
2.
El relanzamiento del PRCtiene que ser caracterizado en primer lugar por un giro a la izquierda.La experiencia de gobierno de la Unione demostró la imposibilidad, debida
a la línea del PD y a las relaciones de fuerza existentes, de un acuerdo
orgánico para el
gobierno del país.
La derrota de las derechas
populistas y de
la política anti -obrera de la Confindustria ( Organización Nacional Patronal) es
nuestro objetivo de fase. Con esta finalidad, la línea neo centrista que
caracteriza hoy el Partido Democrático es totalmente ineficaz y sería
totalmente equivocada la propuesta de reconstrucción del centro izquierda; nos
limitaría a una colocación subalterna dentro de un contexto bipolar.
Todo lo contrario es necesario construir
la oposición al
gobierno Berlusconi, entrecruzando la cuestión social con aquella democratica y
moral, en un contexto de autonomía del PRC y de alternativa al proyecto
estratégico del PD.
Es importante recuperar la idea
que la oposición
no es solo una colocación en el cuadro político pero se configura como una fase
de reconstrucción, de radicación y de relaciones sociales, de batalla cultural
y política. En la- crisis de la globalización capitalista la alternativa se
construye en la lucha social y política contra el gobierno Berlusconi, los
proyectos confindustriales y las visiones fundamentalistas e integristas. Dentro
de esta perspectiva es indispensable reforzar la izquierda de alternativa,
empezando una colaboración entre las diversas subjetividades anticapitalistas,
comunistas, de izquierda y agregando las realidades colectivas e individuales
que se mueven afuera de los partidos políticos en diversos ámbitos sociales,
sindicales y culturales.
3.
El relanzamiento del PRC parte
de la recuperación de la iniciativa social y política.La promoción de luchas, la construcción de los
pliegos, la reconstrucción de los vínculos sociales a partir de formas de
mutualidad, son indispensables con el objetivo de cualificar desde el punto de
vista de la utilidad social el papel histórico de los comunistas y de la
izquierda. Así como son elementos necesarios para evaluar la eficacia de
nuestra presencia en las instituciones y para reiterar nuestra
alteridad e intransigente oposición respecto a las degeneraciones de la
política. También para las próximas elecciones administrativas, establecida la
total soberanía de los diversos niveles del partido, y también a la luz de de
la importancia asumida por los gobiernos locales en el extenderse a las
políticas de subsidiariedad, privatización y de seguridad, es necesario
verificar si los acuerdos de gobierno sean coherentes con los objetivos que el
partido se propone en esta fase.
La lucha contra la maniobra económica anti-popular del gobierno de
las derechas, la oposición a las iniciativas racistas y discriminatorias contra
los migrantes y los Rom, el contraste de los proyectos de ataque al empleo público
y a la pública administración, la oposición a la contrarreforma de la justicia
y la cuestión moral, representan terrenos decisivos de iniciativa, de
movilización y ampliación de un movimiento de masa contra las políticas del
gobierno.
Es necesario, desde ya, que el
nuevo grupo dirigente del partido trabaje en cada posible forma de coordinación de la
izquierda política, social y cultural con el objetivo de activar la más amplia
y fuerte movilización contra el gobierno y la Confindustria. En este contexto,
es necesario trabajar para la realización de un nuevo 20 de Octubre, una grande
marcha de masa y una campaña política de Otoño que, empezando por todos los que
realizaron la cita del pasado año, recoja nuevas fuerzas, en particular las
expresiones de movimiento y de lucha. Está incluido en este camino el empeño a
organizar para el próximo otoño la Conferencia Nacional de las trabajadoras y
trabajadores.
Pero no es suficiente una marcha;
la recuperación de una iniciativa de lucha,
requiere en primer lugar la activación de una fuerte iniciativa en defensa de
las condiciones de vida y trabajo de las clases populares; de la defensa de los
Contratos Nacionales de Trabajo a la cuestión de los salarios y de las
jubilaciones, de la cuestión dirimente de la lucha contra la precariedad a la
iniciativa contra el desempleo del Sur, de la lucha para la vivienda a la
defensa y desarrollo del estado social.
Es central la cuestión del
rédito, a
partir de la defensa del poder de adquisición de salarios y jubilaciones que
hay que tutelar también por medio de un mecanismo de defensa automática del
valor real de las retribuciones y del tema ineludible del salario social.
Se trata de terrenos decisivos para reconstruir la unidad del
mundo del trabajo, entre Norte y Sur, entre trabajadores públicos y privados,
entre italianos y migrantes y para recomponer las actuales cesuras entre trabajadores
garantizados y atípicos. Se trata de declinar estas luchas entrecruzándolas con
el conflicto de género y con las relaciones intergeneracionales. Sólo la
recuperación del conflicto de clase puede evitar que la guerra entre los pobres
tome pie en nuestro país, sedimentando racismo y xenofobia.
Aun respetando la autonomía del
sindicado, no
podemos que subrayar la necesidad absoluta que sean superadas las lógicas de
concertación que han hecho imposible la defensa de los trabajadores y de las
fajas con bajo rédito. En este contexto, reafirmando la necesidad de una total
autonomía del sindicato de los partidos, gobierno y patronado, deseamos la
construcción de una amplia izquierda sindical que llame la atención sobre los
nudos de la democracia y de la recuperación del conflicto. Así como aceptamos
positivamente cada forma de coordinación y de cooperación en el ámbito del
sindicalismo de base.
Consideramos oportuno favorecer cada elemento de conflicto
desde abajo en los lugares de trabajo, el renacimiento de un protagonismo de
los trabajadores y de las trabajadoras, el emerger de momentos de
auto-organización, todos elementos decisivos para que la batalla contra la
concertación asuma una dimensión de masa. En este ámbito, es necesaria una
fuerte inversión en la construcción de la presencia organizativa del partido en
los lugares de trabajo.
Entrecruzados con la cuestión
social en
sentido estrecho, crecieron en el país importantes movimientos de lucha sobre
temas decisivos como el laicismo de Estado, la defensa de la Constitución
republicana y anti-fascista, el relanzamiento de la escuela y de la universidad
pública, el derecho a la libertad de orientación sexual y la lucha contra cada
forma de discriminación, homofobía, violencia a las mujeres y ataque a sus
libertades, al derecho de elegir y de decisión sobre sus proprios cuerpos, como
resulta ser el ataque a la Ley 194 (Ley que regula el aborto en Italia) y la Ley
sobre la procreación asistida, la defensa del ambiente sobre cuestiones que
interesan contextos locales pero ponen problemas generales relativos al modelo
de desarrollo. Es suficiente pensar a las luchas contra la Tav (tren de alta
velocidad), contra las grandes obras, contra la proliferación de incineradores y
regasificadores.Hay que brindar un
apoyo activo a estos movimientos trabajando para una recomposición de los
conflictos en una estrategia global de transformación.
Derechos sociales, civiles,
ambientales son
para nosotros las diversas caras de un mismo proyecto: la alternativa de sociedad.
En
este ámbito el VII Congreso del PRC considera necesario el relanzamiento de una
temporada referendaria sobre las cuestiones de la precariedad, de la democracia
en los lugares de trabajo, del anti-prohibicionismo, por gestionarcon el más amplio despliegue posible.
4.
El PRC, retomando el camino
empezado en Genova,
reitera su implicación, en el movimiento mundial contra la globalización
capitalista y, en este contexto, la voluntad de intensificar la colaboración y
las relaciones con los partidos comunistas y progresistas, con todos los
movimientos revolucionarios y las muy importantes experiencias
latino-americanas que están en contra de las políticas neoliberales y de
guerra, con los pueblos en lucha contra la ocupación militar y para la autodeterminación.
En Europa, en particular, el PRC trabaja para un
reforzamiento de la unidad de las fuerzas comunistas y de izquierda alternativas
al Partido Socialista Europeo, sea en el ámbito del Partido de la Izquierda
Europea, sea en aquello del Grupo Parlamentario Europeo de la Izquierda
Unitaria Europea-Izquierda Verde Nórdica (GUE/NGL), al que adherirán los
futuros elegidos.
Por esta razón el Congreso entrega el mandato a los
organismos dirigentes para que en las próximas elecciones europeas sean presentados
el símbolo y la lista de Refundación Comunista – Izqueirda Europea, sobre la
base de programa que será definido para el próximo Otoño. Esta decisión tiene
que acompañarse a la búsqueda de convergencias, en ocasión de las elecciones
europeas, entre fuerza anti-capitalistas, comunistas, de izquierda, sobre la
base de contenidos contrarios al proyecto del Tratado de Lisboa y a la
impostación neoliberal y de guerra de la Unión Europea. El Congreso considera
muy grave cualquier violación de la ley electoral para las elecciones europeas
y empeña todo el Partido para que contraste este proyecto con la máxima
movilización democrática de masa.
En Italia, en vista de la
próxima cumbre del G8, el PRC tiene que empeñarse, en las instancias del movimiento contra
la globalización, a reconstruir el despliegue de fuerzas políticas y sociales
que condujo la movilización contra el G8 de Genova, sin callarse sobre las
responsabilidades del gobierno
Prodi y la anuencia del gobierno Soru (Presidente Región
Cerdeña) en la individuación de la
sede de la Cumbre en Italia en la Magdalena.
E PRC tiene que empeñarse, en el ámbito del movimiento
pacifista, en cada lucha contra las guerras en curso en el mundo, contra la
OTAN y contra todas las bases militares extranjeras, a partir de aquella de
Vicenza, y tiene que empeñarse para la retirada de los contingentes italianos
de los teatros de guerra.
5.
El Congreso considera necesario
relanzar el partido
y el proyecto estratégico de la refundación comunista y empeña el nuevo grupo
dirigente a promover y alentar un efectivo y pluralista debate político y teórico
que continúe en el sentido de la innovación y de la investigación. En este
ámbito, la investigación sobre el tema de la no violencia no se refiere para
nosotros a un absoluto metafísico sino a una practica de lucha por actuar en el
conflicto y en la crítica del poder.
Es igualmente necesario relanzar el análisis sobre la
morfología del capitalismo contemporáneo, ampliar el trabajo de encuesta sobre
la nueva composición de clase y sobre las formas de organización del conflicto.
El relanzamiento del partido es
imposible sin cuidar el partido mismo. El Congreso empeña al nuevo grupo dirigente
para que proceda con la reforma del partido, en particular cuestionando el
carácter mono sexuado y separado de la política, moviéndose de las indicaciones
aparecidas en la Conferencia de Organización de Carrara.
Es necesario impedir cada
degeneración del partido en sentido liderista y plebiscitario y cada subordinación del partido
a las representaciones institucionales y a las relaciones de dirigencia con
otras fuerzas políticas.
La
gestión unitaria del partido, en el respeto de eventuales dialécticas internas
a los organismos dirigentes a todos los niveles, tiene que ser entendida como
participación en los procesos de decisión y no como mero derecho de critica
contra decisiones asumidas por la mayoría o, peor todavía, por ambientes
reducidos de dirigentes.
La democracia no es una forma
cualquiera de funcionamiento del partido. No se tiene que reducir a la pura
dialéctica entre diversas posiciones ni confundirse de alguna manera con formas
plebiscitarias de consenso. La afiliación tiene que ser instrumento de
participación en la vida del partido, en su proyecto político y en sus decisiones.
Jamás tiene que reducirse a instrumento burocrático de cuenta interna. La
democracia necesita de participación libre e informada para la creación de
decisiones sobre las direcciones políticas de fondo y las selecciones más
importantes. En este contexto, la democracia de género es elemento esencial de
la transformación de la sociedad
para un mundo en que igualdad y diferencia sean elementos que
fundan la auto constitución de subjetividades críticas, concientes, sexuadas.
Los organismos dirigentes en todos los niveles no tienen
que ser dirigidos por una lógica de elite y tienen que ser fundados sobre el
principio de responsabilidad. La rotación de los encargos, la no conmistión de
encargos de partido con encargos institucionales de gobierno, la renovación
constante de los organismos y la superación de su carácter mono sexuado, la
introducción de códigos éticos relativos a los comportamientos vinculados a los
privilegios son objetivos que el Congreso indica como prioritarios al nuevo
grupo dirigente.
El Congreso empeña en fin al nuevo grupo dirigente
para que trabaje, con los instrumentos oportunos, al mejoramiento de la
formación de todos los inscritos, de los militantes de base a los dirigentes
nacionales.