Marco Consolo, Departamento de Relaciones Exteriores PRC-SE
Esta reflexión, escrita al calor del regreso de Caracas, no pretende ser exhaustiva sobre una fase que ha visto la derrota de la propuesta de Reforma Constitucional presentada originalmente por el Presidente Hugo Chávez (33 artículos) y enmendada sucesivamente por el Parlamento venezolano (otros 36 artículos), en total, 69 artículos a modificar. Dada la complejidad de los factores que han intervenido en la derrota en el referendum y el impacto de la misma en el país y a escala internacional, es importante hacer un análisis profundo. No cabe duda de que el referendum ha consolidado la democracia venezolana haciendo añicos la interesada alusión al “creciente totalitarismo”. Además también ha salido reforzado, gracias al referendum, el “Poder electoral”, representado en el Consejo Nacional Electoral (CNE) que, según la Constitución venezolana, es un poder autónomo de los otros tres tradicionales (único caso en América latina además de Nicaragua). Han sido muchos los resultados importantes obtenidos estos años por el “proceso bolivariano” y su presidente. Como señala Ignacio Ramonet, director de Le Monde Diplomatique, “se ha refundado la nación sobre una base nueva, legitimada por una Constitución que garantiza el involucramiento popular en los cambios sociales, en el marco del más escrupuloso respeto de la democracia y la libertad; se ha devuelto a casi cinco millones de marginados (entre los cuales la población indígena) su dignidad de ciudadanos; se ha recuperado la empresa pública Petroleos de Venezuela (PdeVESA); se ha desprivatizado y devuelto al servicio público la principal empresa de telecomunicaciones del país y la empresa de electricidad de Caracas; se ha dedicado una parte de la renta petrolera a la obtención de autonomía efectiva de las instituciones financieras internacionales y a financiar programas sociales: más de tres millones de hectáreas de tierra han sido distribuidas a los campesinos; millones de niños y adultos han sido alfabetizados; se han instalado miles de dispensarios médicos en los barrios populares (con la ayuda de Cuba ndt); decenas de personas de escasos recursos, con problemas en la vista, han sido operadas gratuitamente; los productos alimenticios básicos se han subvencionado y ofrecido a los pobres a un precio inferior al 42% respecto al de mercado; los horarios de trabajo han pasado de 44 a 36 horas y el salario mínimo a llegado a 204 €uros mensuales (el más alto de América Latina después de Costa Rica). Como resultado de todas estas medidas, la pobreza ha disminuido del 42,8% al 33,9% y la población que vive de la economía informal ha pasado del 53% al 40%. Esta reducción de la pobreza ha permitido mantener con fuerza un crecimiento en los tres últimos años de una media del 12%, entre los más altos del mundo, estimulando el consumo que ha aumentado en un 18% anual. http://home.rifondazione.it/dettaglio_dip.php?id=2909&a=5 o ver: www.lemondediplomatique.fr
Pero esto no ha sido suficiente para la victoria. A) FACTORES INTERNOS: EL LADO REVOLUCIONARIO B) FACTORES INTERNOS: LA OPOSICIÓN C) FACTORES EXTERNOS D) EL PAPEL DE LOS MEDIOS E) REPERCUSIONES Y POSIBLES ESCENARIOS
A) FACTORES INTERNOS – LA CORRIENTE REVOLUCIONARIA Éste es el principal elemento a analizar. Más que de una victoria de la oposición, se trata de una derrota del sector revolucinario. No es un detalle semántico: el problema es interno. Los números son conocidos (50,7% para el NO, 49,29% para el SI, 44,1% de abstención). La diferencia es mínima (alrededor de 300.000 votos de diferencia en una población de casi 16 millones de votantes). La gran abstención, tradicional en las citas electorales no presidenciales, ha facilitado la derrota en casi todos los bastiones a favor del proceso de cambio, tanto en los barrios populares de Caracas como en muchas otras zonas del país. Es importante subrayar que, a pesar de este resultado, el apoyo al presidente Chávez se mantiene muy alto (los últimos sondeos creibles le daban más del 60%). Los números hablan claro: el NO (4.500.000) ha sumado poco más del voto máximo alcanzado por la oposición en los últimos años (4.200.000. En otras palabras, la oposición no ha logrado ampliar de forma significativa su base de consenso. Por otra parte, la fuerza favorable al proceso revolucionario no ha sido capaz de convencer a su base social de la necesidad de ir a votar, ni de votar a favor de la reforma. Si se compara la consulta con las elecciones presidenciales de diciembre de 2006, sólo 3 millones han votado por el SI. Si, más adecuamente, se compara con el otro referendum constitucional, en aquel sólo faltaron al llamado alrededor de un millón y medio de votantes ¿qué ha pasado? Voto de castigo de parte de los sectores revolucionarios conscientes de que sus reivindicaciones no han tenido respuesta (en particular las denuncias contra dirigentes corruptos, oportunistas, etc.) El “muro de goma” de un sector del aparato gubernamental (y en particular alcaldes y gobernadores de los estados, pues se trata de una república federal) que, correctamente, temían perder poder político y financiero en el caso de que la reforma fuese aprobada. Estos sectores no se movilizaron y han hecho todo lo posible para que no se fuera a votar. Un sector optó por la lógica de “hasta aquí hemos apoyado pero no iremos más allá”. Diferente es el discurso de algunos sectores de la intelectualidad que no estaban de acuerdo con algunos aspectos concretos de la reforma, a partir de una definición de “socialismo” establecida por decreto, con una interpretación totalmente subjetiva de su significado, pero de la que todavía está por definir la línea guía. Algunos analistas han señalado también el “miedo al cesarismo” del líder que concentraba poder (formalmente, a expensas de la burocracia y la ineficiencia). Con la disolución del Movimiento V República (MVR) se ha desmantelado la estructura que, en todo caso, había servido para garantizar más de 10 victorias electorales, mientras que el todavía en formación Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) ni siquiera tiene fecha fijada para su primer Congreso y de los casi 6 millones de nuevos afiliados, una parte importante no ha votado por la reforma. Errores de dirección, reconocido por el mismo Presidente: no era el momento adecuado, falta de tiempo suficiente para la discusión participativa, demasiados artículos a modificar, muchos puntos podían haberse aprobado en el Parlamento por la vía ordinaria, cierto optimismo innecesario y cierta autorreferencialidad, alejamiento de la “base”, cierta limitación de los colaboradores en torno a la presidencia que daban y dan informaciones edulcoradas, demasiados frentes abiertos al mismo tiempo, etc. En lo que respecta a la economía, más allá de las declaraciones, no es clara “la transición de un capitalismo de Estado redistributivo” a un “socialismo a la venezolana”. Es el primero que, en el mejor de los casos, actúa como amo. A pesar de que el precio del petróleo hace mucho tiempo que sigue en aumento (lo que ha garantizado un crecimiento del PIB desde hace algunos años) la estructura económica sigue adoleciendo de enormes contradicciones y problemas estructurales, empezando por la carencia de una base productiva amplia y sólida. Por ejemplo en el campo de la soberanía alimentaria, el país todavía sigue importando cerca del 70% de sus necesidades. El discurso triunfalista de muchos funcionarios del gobierno ha chocado con los problemas que la población vive a diario (la falta de vivienda, la inseguridad, el desempleo, la economía informal subterránea, la escasez de productos básicos, grandes bolsas de pobreza heredadas, etc.) Realidad que no hay que infravalorar, junto con la inflación o el mercado paralelo (negro) de la divisa a precio astronómico (hasta el doble o triple del cambio oficial).
B) FACTORES INTERNOS – LA OPOSICIÓN La estrategia de la oposición siempre ha sido la desestabilización, actuando en varios frentes: 1) El principal punto ha consistido en desacreditar al CNE (partidario, controlado por el gobierno, no fiable, etc), salvo reconocer inmediatamente el resultado a su favor. El día anterior a la votación, el Departamento de Estado de los EEUU alertaba de la no fiabilidad del resultado y de la falta de observadores internacionales. 2) El hecho de no reconocer el resultado electoral y denunciar el FRAUDE en los resultados. La inmediata admisión de la derrota por parte del presidente bajó la tensión y congeló los intentos de violencia. 3) Tener dispuestos escuadrones armados, prontos a intervenir (el día anterior al referendum fueron detenidos varios opositores con arsenales listos para su uso) como opción violenta. 4) Frente a la transparencia del proceso y a la información masiva del CNE sobre el contenido de la Reforma (se distribuyeron en el país ocho millones y medio de copias del texto) la oposición utilizó eficazmente una estrategia mediática conocida como KISS (Keep it simple stupid). Estrategia muy sencilla pero de extraordinaria eficacia, desempolvando una propaganda anticomunista que recordaba la guerra fría (a partir de los tres años el Estado os retirará la patria potestad sobre los niños, os expropiará el coche, el negocio, etc.) 5) El MIEDO, ancestral o no, jugó un papel importante en la propaganda empleada por los medios y demás (miedo a la dictadura de Chávez, al Castro-comunismo, a perder la propiedad, a perder los hijos, etc.) 6) NUEVAS CARAS DE LA OPOSICIÓN. Con el apoyo más o menos abierto de los de siempre, nació un Movimiento Estudiantil (formado no sólo por hijos de papá de colegios y exclusivas universidades) que utilizó reivindicativamente los métodos e instrumentos ya vistos y conocidos en las “revoluciones naranja” (Servia, Ucrania, etc.). Interesante la declaración de uno de los líderes estudiantiles de la oposición quien dijo haber logrado apoyo, durante una gira que hizo por Italia, de Azione Giovani de la Alleanza Nazionale (véase el documental sobre los estudiantes en www.aporea.org), un partido de la dereca italiana, heredero del Movimiento Social Italiano de musoliniana memoria. Dado el descrédito de la vieja oposición, era necesario darle un nuevo rostro. 7) La táctica de la escasez de productos alimenticios (leche, azúcar, carne), debida en gran medida, aunque no sólo, al control oligopólico de la importación por parte de los grandes grupos económicos alineados con la oposición. 8) La descarada injerencia de la jerarquía católica, junto con la insistente campaña de la Confederación de la Industria local (FEDECAMARAS), abiertamente por el NO y que, gracias al apoyo de los medios de masas, movilizaron y motivaron completamente a su base social.
C) FACTORES EXTERNOS La campaña internacional fue muy clara: intento de aislar a Venezuela, ataque mediático (incluyendo la casi totalidad de los medios italianos, entre ellos muchos de la “izquierda”) para construir una matriz de opinión basada en el “populismo”, en el “totalitarismo”, en la posible “dictadura” del militar Chávez, en las “amistades peligrosas” de Chávez (Castro, Ahmadinejad, Ghaddafi, Lukatshenko, etc.), la falta de libertad de prensa (a partir del caso de la RCTV, la televisión golpista a quien el gobierno, ejerciendo su pleno derecho, no renovó la concesión caducada), etc. Desde hacía mucho tiempo no se veía una movilización de la prensa internacional tan masiva e insistente.
C) FACTORES EXTERNOS La mayoría de la comunidad extranjera (italianos, españoles, griegos, etc.) de Venezuela tuvo un papel no despreciable en la campaña de oposición internacional. Además del Departamento de Estado, el Partido Popular español de Aznar estuvo en primera fila en la campaña internacional, para la reconquista de América latina, continente a recuperar al cauce de “Occidente”, contra la deriva “populista” de los gobiernos del cambio. Las empresas españolas, principales beneficiadas de la oleada de privatizaciones de los años 90, se han convertidos en dueñas de todo el continente. También es importante señalar que el Presidente Hugo Chávez estaba empeñado en una importante y delicada mediación en el conflicto colombiano, entre el gobierno de Uribe y la guerrilla de las FARC-EP, en busca de un “intercambio humanitario” entre los prisioneros de guerra y los rehenes en manos de la guerrilla y guerrilleros recluidos en las cárceles colombianas, y algunos de ellos extraditados a Estados Unidos. La decisión del presidente Uribe de interrumpir unilateralmente la mediación de Chávez es otro de los elementos utilizados ad hoc para desacreditar la gestión del presidente venezolano. Tras un duro intercambio verbal, Venezuela ha “congelado” las relaciones diplomáticas y ha llamado a consultas al embajador en Bogotá.
D) EL PAPEL DE LOS MEDIOS A pesar de la algarabía internacional afirmando lo contrario, la concentración de medios de comunicación en manos de la oposición es un hecho irrebatible. La oposición controla la totalidad de las emisiones de televisiónes y radios privados y gran parte de la prensa. Como en los otros procesos electorales, la opsoición ha jugado todas sus cartas aunque de una manera un poco más sofisticada que en el pasado. El proceso bolivariano tiene a su disposición alguna televisión (VTV, Vive TV, Tves, Telesur) y alguna radio nacional (Radio Nacional de Venezuela, YVKE) además del circuito de las radios comunitarias. La CNN (inglesa y española) han sido la palanca de la propaganda internacional. La democratización de la información y de la comunicación de masas continúa siendo un punto central para cualquier proceso de transformación en el mundo.
E) REPERCUSIONES Y POSIBLES ESCENARIOS Las repercusiones de este revés van más allá de Venezuela. Evidentemente en lo interno se abre una fase de reflexión general. No servirá levantar el tono y radicalizar el discurso tal vez acusando de “traición” a quienes no han votado. Por el contrario, para poder tomar medidas correctivas será útil una gran capacidad para escuchar a las diversas instancias. Sería necesaria también una “limpieza general” dentro de las estructuras de la administración y en el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) que se está construyendo. De hecho, los “falsos revolucionarios”, los nuevos arrivistas, los oportunistas, se encuentran en la corriente del “proceso bolivariano” y en puestos de poder (administración y gestión públicas). La estrategia del Presidente Chávez (que según la legislación actual deberá dejar el poder en 2012) parece orientada a la reproposición de los aspectos sobresalientes de la reforma por medio de una ley de iniciativa popular (por ley el presidente no puede volver a presentarla durante el perido de su mandato). La desacreditada oposición y la derecha fascista (que hoy se rasgan las vestiduras y hablan de “reconciliación de la familia venezolana”) continuarán actuando en todos los escenarios posibles, incluso el del “golpe” violento. La derrota electoral de la propuesta de reforma y el apoyo de parte de la Administración norteamericana, hacen que la oposición sea ahora más peligrosa que antes. No se trata sólo de la posibilidad del “magnicidio” (asesinato del presidente), ni del vuelco violento de Baduel, ex general y ex ministro de Defensa levantándose contra Chávez, quien no parece una carta de recambio. No es un líder capaz de movilizar a las masas, ni dispone de tropas (aunque no hay que menospreciar su influencia en algunos sectores de las FFAA). Problablemente la guerra mediática y comunicacional se hará todavía más dura, además de la “guerra económica” como verdadera y normal desestabilización a largo plazo. Desde luego las repercusiones más importantes serán para América latina donde muchos países se encuentran enfrascados en la vía de la asamblea constituyente: En Brasil ya se está discutiendo sobre un posible tercer mandato de Lula; del ingreso, o no, de Venezuela al Mercosur (falta el voto del senado); del papel de los medios privados contra el gobierno, etc. En la historia de Bolivia que ha soportado más de 180 golpes de Estado y donde la estrategia de desestabilización responde exactamente al mismo guión: el trabajo “secesinista” y la movilización racista contra el presidente Evo Morales y contra el movimiento de la población autóctona no cesan. Morales acaba de proponer la posibilidad de un referendum revocatorio sobre los cargos electos, etc., en la vía de lo aprobado ya en Venezuela. En Ecuador se está iniciando el proceso de la Asamblea Constituyente y ya la derecha oligárquica se ha movilizado al máximo para no perder sus privilegios históricos. Los medios de masas (en manos de cuatro poderosos grupos económicos) han emprendido una reiterativa campaña contra el gobierno democrático del Presidente Rafael Correa. El Salvador se prepara para las próximas elecciones (marzo de 2008) y el FMLN tiene posibilidades concretas de ganar. A través de los alcaldes del FMLN se han alcanzado acuerdos con la compañía de petróleo de Venezuela para vender gasolina a la población a precio muy bajo. La injerencia en la política interna de Venezuela, por parte de la Administración norteanericana, sin duda va a ser todavía más descarada. La oposición, hoy y siempre ha sido una marioneta del Departamento de Estado y el resultado del referendum le da oxigéno. La injerencia probablemente será todavía más marcada, y el terreno económico será el escenario por excelencia. La escasez de alimentos, la inflación, el mercado negro son mucho más peligrosos que la violencia en la calle. Y esto podría acompañarse de sabotajes y acciones violentas (como en Chile en el 73, Nicaragua en los 80, Panamá, Granada, etc.) ya iniciadas en Venezuela. Si, además de esta estrategia de desestabilización, se mantiene una percepción de corrupción generalizada entre las filas del gobierno (independientemente del hecho de que exista o no, de que sea grande o pequeña ...) y si a esto sumamos los problemas económicos, se puede producir un impacto en la moral y en la movilización de la población. La consolidación o no del proceso de transformación dependerá también de la capacidad del gobierno para afrontar y resolver estos problemas.
PODER POPULAR: LA ÚNICA GARANTÍA PARA EL PROCESO REVOLUCIONARIO No puede haber proceso revolucionario sin Chávez pero tampoco puede haber una revolución sólo con Chávez Es urgente construir y reforzar un sólido poder popular, una democracia desde abajo que pueda desempeñar una función de “control social” a partir de la estructura todavía incipiente de los “Consejos comunales”. Si el socialismo se basa en el poder popular organizado en organizaciones reales de la población que ejerce democracia directa, hoy es el momento de afrontar este desafío por todas partes. En este sentido, la toma de conciencia y la formación política de los “dirigentes populares” es el punto de partida. Más allá de la retórica, hoy se trata de poner en práctica muchos de los principios contenidos en el espíritu de la misma Constitución de 1999. La transformación social, lejos de quedarse únicamente en algo impreso en un pedazo de papel, tiene que medirse por los hechos. Y éste es el desafío que el proceso de transformación tiene frente a sí en Venezuela. Y también nuestro desafío. |